martes, 29 de julio de 2014

Eugene O' Neill en Calle Corrientes



La calle Corrientes parece rendir homenaje a Eugene O' Neill, ofreciendo puestas de "El luto le sienta a Electra" en la Sala Casacuberta del Teatro San Martin, y de "El toque de un poeta" en el teatro Apolo.
Ambas obras son tan ricas como complejas para poner en escena, siendo merito de los productores el haberlas elegido a la hora de optar por la programación de este invierno.
En el primer caso, nos encontramos con la versión que en 1932 escribió O' Neill del mito de Electra, ambientandolo en la "Gran Guerra". Quien interpreta a la heroína en la tragedia en cuestión, encarnación de la venganza del asesinato y traición de su amado padre, es Paola Krum, mientras que la infiel Clitemnestra (Cristina en el texto de O' Neill) queda a cargo de la siempre extraordinaria Leonor Manso.  




La puesta y dirección esta a cargo de Robert Sturua quien, con una vasta trayectoria en su carácter de director principal del Teatro Rustavelli de la República de Georgia, llega a Buenos Aires para dar vida a este texto que fue concebido como una tragedia (una tragifarsa, en realidad) pero que el llena de tintes de humor. Como consecuencia de esta irreverencia ante el texto de O' Neill, el espectador puede sentirse un tanto desconcertado, sin saber si reírse o no en determinadas situaciones que encaran los actores de un modo exacerbado, desenfrenado, con gritos, saltos y movimientos espasmódicos. 
La obra tiene todos los elementos de la tragedia griega: el mito que trata sobre pasiones humanas universales, personajes que se enfrentan a encrucijadas mortales, el coro, el texto poético, todo ello hilado por un narrador (gran trabajo de Pablo Britcha) que, como un arlequín/maestro de ceremonias/vagabundo poeta, presenta y describe la trama de cada escena.
El publico, entre tímido y confundido, apaga risas por miedo a ofender, sin saber si la comicidad que impregna por momentos las actuaciones (como cuando Carmen/Manso explica a su amante el modo en que asesino a su marido, o bien la escena del velatorio de Manon/Bidonde en la que aparece el coro emprendiendo una extraña coreografía) es adrede o bien una cruza del fino limite que existe entre la tragedia y el absurdo.
Pese a los desconciertos que puede sentir el espectador ante esta puesta despojada (andamios y puertas en el fondo del escenario por donde se ubican, suben, bajan, entran y salen los actores) y un tanto "exaltada", no pueden negarse la creatividad del director ni el oficio y capacidad de los actores que dan voz a los protagonistas de esta milenaria historia.
Se agradece al San Martín haber reunido a un elenco interesantisimo, encabezado por Leonor Manso y una cada vez mas bella Paola Krum, secundado por Hector Bidonde, Nacho Gadano y Diego Velazquez, entre otros. Las actuaciones son homogéneas, todos acuden al mismo registro y no caen en el absurdo (algo importante ante el genero elegido, ya que se pudo correr el riesgo de una notoria incongruencia), lo cual habla de oficio y solvencia.
Se trata sin duda de una opción interesante dentro de la cartelera teatral.
A dos cuadras del San Martin nos encontramos con el teatro Apolo, donde se alza una hermosa marquesina con la imagen de Susu Pecoraro, Lito Cruz y Eleonora Wexler ataviados como los personajes que encarnan en "El toque de un poeta", obra que se presenta en Argentina gracias a un emprendimiento en conjunto de la Yale University, dos firmas de producción teatral de Nueva York y de la agencia literaria de los legendarios Fernando Masllorens y Federico Gonzalez del Pino.




En este caso, en el análisis se debe distinguir, por un lado, el hermoso texto de O' Neill, versionado por Alejandra Cruz, y la puesta de Barry Primus (actor y director norteamericano formado en el Actors Studio, pueden verlo en la sobrevalorada película "Escandalo Americano", o en "Grudge Match" con Stallone y De Niro) por el otro.
La pieza teatral en cuestión (escrita en 1942 y estrenada por primera vez en 1958), como toda obra rica en su contenido y destinada a permanecer pese al paso del tiempo, no se centra en una sola temática, sino que habla de muchas cuestiones sociales que se daban tanto en la época en que esta ambientada (siglo XIX) como en la actualidad: el honor, el aferrarse a una gloria pasada que puede no haber existido, el ascenso social, las relaciones amor/odio que pueden darse en cualquier núcleo familiar, pueden mencionarse como tópicos que vienen a la cabeza al leer esta pieza o al escucharla en la voz de los actores. Raro es que, con las virtudes que tiene, se haya dado muy pocas veces en nuestro país.
La historia se sitúa en la taberna de Cornelius Melody (Lito Cruz), quien vive aferrado a un pasado tan glorioso como dudoso y enfrenta el presente entregándose al alcohol. Como testigos constantes de este un tanto patético espectáculo nos encontramos con su abnegada y sufrida esposa (Susu Pecoraro) y su rebelde hija Sara (Eleonora Wexler). Esposa e hija viven con muchas privaciones y sacrificios administrando la posada familiar mientras el "Coronel Melody" navega en su mundo de recuerdos fantásticos de tiempos en los que combatía junto al Duque de Wellington. El derrotero de la familia Melody se ve alterado por la aparición de un joven de una familia aristocrática en la posada, con quien Sara pretende casarse a toda costa, ya sea por amor (como todo el tiempo alega) o bien para escapar de la opresiva realidad en la que vive. A partir de allí, la obra toma giros que hacen que el espectador modifique sus simpatías y empatias respecto a los personajes y sus problemáticas.
La puesta que de este texto se presenta en el teatro Apolo tiene sus aciertos y desaciertos. Lo primero que atrae a la hora de decidir comprar la entrada es el elenco, indudablemente llamativo. El trío protagonista garantiza calidad. Pero no siempre talento y oficio desplegado ensambla correctamente con el resto de los tantos elementos que deben tenerse en cuenta a la hora de analizar una obra. En este caso, lo que se ve es talento de individualidades que no se conectan. Puede pensarse en falta de suficiente ensayo, en tanto hay momentos en que los actores "se pisan" los textos, o no saben bien que sigue. Son instantes que pueden pasar desapercibidos, pero están ahí. 
Indudablemente genera disfrute ver a estos actores desplegar sus armas histriónicas con las que se sienten mas seguros.  Susu Pecoraro hace gala de una gran conexión emocional con su personaje, lo que suele mostrar en sus intervenciones en cine y televisión, y realmente se sumerge en su personaje, aunque quizá en teatro se requiera una mayor potencia dramática. Muchas veces los actores que no dedican su trabajo regularmente al teatro no logran colocar la voz de manera que puedan sean escuchados en toda la sala. No todos los teatros cuentan con micrófonos funcionales de alta potencia, y el Apolo parece ser uno de ellos.
Lito Cruz, quizá influenciado aun por su caracterización como Beethoven en "33 Variaciones", acude a un tono de voz con el que arrastra las palabras, las que a veces se pierden como su personaje en recuerdos inventados, y suena a veces un tanto monótono. Su composición, un tanto exagerada, impide que, en momentos en que la trama llega a su clímax, se conecte con sus coprotagonistas, pasando "sin penas ni glorias" momentos muy ricos del texto. Nadie duda de la trayectoria y talento de Cruz, uno de los mejores actores de la escena nacional. Pero a veces sucede que profesionales de gran oficio tienen demasiada confianza en su trabajo, haciendo su trabajo "de taquito".
Eleonora Wexler es una de las mejores actrices de su generación con las que cuenta nuestro pais. Prácticamente se crió en un set de televisión, y si uno repasa su carrera teatral puede ver que salio airosa en complejos papeles de obras tanto clásicas ("La profesión de la Sra. Warren", de Bernard Shaw, "Quien le tema a Virginia Wolf", de Albee) como modernas  ("Cock", de Mike Bartlett). Es una actriz que "sabe que hacer" en el escenario, porque su carrera esta mayormente volcada a el. Conoce el registro que debe utilizar en cada pieza, como moverse de acuerdo al personaje, como utilizar tanto su voz como todo su cuerpo. Al mismo tiempo es creíble, sus personajes transmiten verdad. Y este caso no es la excepción. Sabe quien es su personaje y como debe expresar su rebeldía y ansias de cambio. Ternura y frialdad entran y salen en Sara a medida en que interactua con su madre, padre, o bien cuando entra en la habitación del joven que esta alojado en la posada familiar en la que trabaja arduamente. 
El resto del elenco acompaña a los protagonistas de modo adecuado, sobrio, sin mayores exigencias por parte del texto. 
La escenografía es correcta, recrea con exactitud el ambiente propuesto y aprovecha la magnitud del escenario, del mismo modo que el vestuario, ambos a cargo de Marcelo Valiente. 
Quizá esa es la palabra que mejor pueda describir esta puesta de Primus, la corrección. Corrección motivada por el oficio de todos los involucrados en lo técnico y lo actoral. Aun así, queda uno con la sensación de que "daba para mas". 
En definitiva, calle Corrientes brinda dos interesantes obras de este dramaturgo estadounidense ganador del Nobel de Literatura, quien introdujo el realismo dramático en el teatro norteamericano que ya habían iniciado Chejov, Ibsen y Strindberg en otras partes del mundo. Por que no aprovechar la oportunidad y verlas?



domingo, 1 de junio de 2014

X MEN: DÍAS DEL FUTURO PASADO



Ficha: Película: X-Men: Días del futuro pasado. Título original: X-Men: Days of future past. Dirección: Bryan Singer. País: USA. Año: 2014. Género: Acción, ciencia-ficción, fantástico. Interpretación: Jennifer Lawrence (Raven / Mística), Michael Fassbender (Erik Lehnsherr), James McAvoy (Charles Xavier), Hugh Jackman (Logan / Lobezno), Halle Berry (Tormenta), Jason Flemyng (Azazel), Ian McKellen (Magneto), Patrick Stewart (Profesor X), Anna Paquin (Pícara), Ellen Page (Kitty Pryde), Shawn Ashmore (Bobby / Hombre de Hielo), Peter Dinklage (Dr. Bolívar Trask), Nicholas Hoult (Hank McCoy / Bestia), Omar Sy (Bishop), Daniel Cudmore (Coloso), Evan Peters (Mercurio), Lucas Till (Havok). Guion: Jane Goldman, Simon Kinberg y Matthew Vaughn. Producción: Bryan Singer, Simon Kinberg, Richard Donner, Lauren Shuler Donner, Hugh Parker. Música: John Ottman. Fotografía: Newton Thomas Sigel. Montaje: John Ottman. Diseño de producción: John Myhre. Vestuario: Louise Mingenbach.




Sinopsis: La película se basa en el cómic homónimo de la década de los ochenta (no obstante, el productor Bryan Singer deja muy claro que se introducirán elementos nuevos). Recluidos en campos de concentración o directamente exterminados por los temibles "centinelas", una mortífera creación de Bolivar Trask (Peter Dinklage, estrella de la serie Game of Thrones), científico obsesionado con la eliminación de los mutantes por considerarlos una amenaza para el homo sapiens equivalente a la que esta especie representó para el homo neanderthalensis, los superhéroes apelan al recurso de enviar al pasado la conciencia del impaciente Wolverine. El objetivo es cambiar el curso de ciertos acontecimientos en los que participaron unos mucho más jóvenes Charles Xavier (McAvoy), Magneto (Fassbender) y Mystique (Lawrence). En la obra original, era la mente de Kitty Pride la que viajaba al pasado para evitar el asesinato de un senador, un hecho que provoca la creación de los Centinelas. Algo falla en esa misión, el proyecto tiembla y se disparan una cantidad de nuevas aventuras y posibilidades.




Comentario: Acaso sea la mejor de las películas de Marvel hasta el momento. Luego de las tres películas originales de X-Men, y las Spin-off que surgieron después, muchos pensaron que se habían dejado muchas cosas mal resueltas, con problemas de continuidad en los argumentos, y en las historias de cada personaje. Ya los fans de la saga debaten en los foros en interminables discusiones emulando a doctores en física cuántica, discutiendo sobre líneas de tiempo múltiples y paradojas espacio-temporales, para tratar de descubrir como cuernos es que Logan recupera sus garras de adamantium, o por qué está vivo tal o cual personaje, si en otro film lo habían matado. Para tratar de remediar un poco este tema de los cabos sueltos, regresó Bryan Singer, el director de las dos primeras películas de la saga, y acaso uno de los mejores directores de los últimos tiempos (responsable de la genial “Los sospechosos de siempre”). Pero sobre todo el objetivo mayor en esta obra es preparar el escenario para lo que se viene, la gran apuesta: el enfrentamiento contra Apocalipsis, el primer mutante y uno de los más feroces villanos. Para lograr este objetivo, los escritores del film usaron como marco la saga “Días del futuro pasado”, adaptándola un poco y poniendo a Wolverine (en lugar de Kitty Pryde) como el viajero en el tiempo desde un futuro devastador para los mutantes, para tratar de corregir las cosas en el pasado. 




Con esa estructura base, Singer crea un film bastante sólido, aunque aún así uno sale de la sala pensando y tratando de entender algunas cosas (y ni hablar de los fanáticos que van a la sala en grupo, con balde gigante de pochoclo, gaseosa de 2 litros y usando la camiseta del Capitán América). Desde que se empezó a apostar más fuerte por este tipo de films, gracias a las posibilidades que ofrecen los efectos visuales, les ha ido mejor (en cuanto a nivel) a los que se tomaron en serio la propuesta y crearon historias realistas (en cuanto a argumento coherente y producción, se entiende) y sobre todo a los que basaron las tramas en temas oscuros y personajes interesantes. Tal es el caso de la última trilogía de Batman creada por Christopher Nolan, o la última del Capitán América (El soldado del invierno). Caso contrario, el tomarse la historia como si todo fuera una estupidez, trae resultados horribles, como sucede con aquellas basuras de Batman de Joel Schumacher o las más recientes Thor 2 y la última de Spiderman (El poder de Electro), todas payasadas olvidables. Lograr un buen film en una adaptación de estos cómics significa poder equilibrar dosis justas de: 1) una buena trama; 2) buena y mucha acción; 3) buenos personajes principales; 4) buen ritmo; y 5) una historia de fondo preferentemente de tintes oscuros, realistas. Singer, por no equilibrar bien estos ingredientes, dio un paso en falso en aquella gran oportunidad para llevar de nuevo al cine a Súperman en “Súperman regresa”. Su film reposó sobre todo en la historia de amor con Luisa Lane y su hijo, y la película fue un bodrio, sin acción y sobre todo sin un enemigo que diera la batalla que esperaba la gente. Es lo mismo que pasó con las dos películas de Hulk (una apuntó para lo dramático, y la otra trató de corregir agregando un villano par, y mucha más acción). Es que el fuerte de Singer pasaba más por lo dramático, por la historia más íntima de los personajes. Fiel a su estilo, logró dos buenas primeras películas de X-Men y aquel paso en falso con el hombre de acero. En “Días del futuro pasado”, parece equilibrar mejor su fórmula y lograr un muy buen resultado, conjugando buena trama y muy buena acción.




La película está muy bien hecha, los efectos son espectaculares, y las actuaciones son correctas, destacándose sobre todo Peter Dinklage, como Bolivar Trask. Y como siempre, es un placer volver a ver a Ian McKellen. Acaso podría haberse agregado alguna buena escena de acción con más personajes, pero Singer prefiere pocos protagonistas para cada una. Presten atención a la escena de Quicksilver cuando van en grupo a buscar a Magneto, acaso lo mejor del film, y entre lo mejor de hace mucho tiempo en películas de este tipo. Y quédense a ver la escena post créditos.

Opinión: MUY BUENA









jueves, 15 de mayo de 2014

GODZILLA



Ficha: Película en 2D y 3D: Godzilla (2014). Dirección: Gareth Edwards. Países: USA y Japón. Año: 2014. Duración: 123 min. Género: Acción, ciencia-ficción. Interpretación: Aaron Taylor-Johnson (Ford Brody), Bryan Cranston (Joe Brody), Ken Watanabe (Dr. Ishiro Serizawa), Elizabeth Olsen (Elle Brody), Juliette Binoche (Sandra Brody), David Strathairn (William Stenz), Sally Hawkins (Graham). Guion: Max Borenstein; basado en un argumento de Dave Callaham. Producción: Thomas Tull, Mary Parent y Brian Rogers. Música: Alexandre Desplat. Fotografía: Seamus McGarvey. Montaje: Bob Ducsay. Diseño de producción: Owen Paterson. Vestuario: Sharen Davis.







Sinopsis: Japón, 1999. Un accidente en una central nuclear es considerado consecuencia de un terremoto, pero un científico que trabajó en el lugar no cree que sea así. Por eso, junto a su hijo, un militar, vuelven quince años después al lugar de los hechos para tratar de descubrir la verdad. Ahí se encontrarán con un secreto militar que puede poner en peligro la humanidad entera: el monstruo Godzilla.(fuentes: labutaca.net, elcomercio.pe).




Comentario: esta versión del monstruo japonés era muy esperada, y del mismo modo, muy publicitada. La verdad es que cumple con su objetivo, aunque a muy duras penas. La película entretiene y está muy bien hecha, aunque podría haber sido mucho mejor. Los efectos especiales y el diseño de la criatura principal, son por supuesto de lo mejor (hoy día se puede crear cualquier cosa en el cine), y se destacan los efectos de sonido. Por supuesto, se disfruta más que nada en cine, no es para ver en una pantalla pequeña. Y el 3D no se nota mucho más que para una mejor definición y perspectiva, aunque sinceramente no está muy justificado. Quizás con ver al monstruo y con semejante calidad de efectos especiales alcance para muchos espectadores. Pero la verdad es que, por otro lado, el film hace agua en muchos otros aspectos. Los protagonistas principales (que no son, lamentablemente, ni Bryan Cranston ni Juliette Binoche) no dicen nada (en argentino, “tienen menos onda que un renglón”). Ken Watanabe es un actor con una presencia increíble, pero está completamente desaprovechado, y le hacen decir algunas frases sinceramente ridículas (entre las pocas líneas que tiene). Pero acaso lo peor es que el film no mantiene un ritmo regular. Por momentos es atrapante (sobre todo al comienzo de la historia) y por momentos muy entretenido en escenas de acción; pero por otros el ritmo cae en un abismo de aburrimiento imperdonable en una película así. Esto se nota sobre todo en la mitad del film, motivado por la falta de los monstruos en pantalla, diálogos infantiles, resoluciones fáciles, y la anodinia y falta de carisma de los actores principales. En definitiva, lo mejor del film y lo que lo salva es el comienzo y las partes donde aparece Godzilla; para el resto, bien vale llevarse un cafecito y un chocolate a la sala.

Opinión: BUENA








domingo, 27 de abril de 2014

THE AMAZING SPIDER-MAN 2



Ficha: Película en 2D y 3D: The amazing Spider-Man 2: El poder de Electro. Dirección: Marc Webb. País: USA. Año: 2014. Duración: 142 min. Género: Acción, fantástico. Interpretación: Andrew Garfield (Peter Parker / Spider-Man), Emma Stone (Gwen Stacy), Jamie Foxx (Max Dillon / Electro), Dane DeHaan (Harry Osborn / Duende Verde), Paul Giamatti (Aleksei Sytsevich / Rhino), Chris Cooper (Norman Osborn), Campbell Scott (Richard Parker), Embeth Davidtz (Mary Parker), Colm Feore (Donald Menken), Sally Field (tía May). Guion: Alex Kurtzman, Roberto Orci y Jeff Pinkne; basado en los personajes creados por Steve Ditko y Stan Lee. Producción: Avi Arad y Matt Tolmach. Música: Hans Zimmer, Pharrell Williams y Johnny Marr. Fotografía: Daniel Mindel. Montaje: Pietro Scalia. Diseño de producción: Mark Friedberg. Vestuario: Deborah Lynn Scott.

Sinopsis: Es estupendo ser Spider-Man, para Peter Parker no hay una sensación más increíble que la de deslizarse entre los rascacielos, aceptar el hecho de que se ha convertido en un héroe y pasar tiempo con Gwen Stacy. Pero ser Spider-Man tiene un precio: es el único capaz de proteger a sus conciudadanos neoyorquinos de los temibles villanos que acechan la ciudad. Con la aparición de Electro, Peter tendrá que enfrentarse a un enemigo más poderoso que él. Y cuando su viejo amigo Harry Osborn vuelve, Peter se da cuenta de que todos sus enemigos tienen una cosa en común: OsCorp. (labutaca.net)

Comentario: Este film es un rejunte de partes al servicio de los efectos especiales. Se puede empezar por ahí, confirmando que los efectos son muy buenos. Después, sinceramente no entiendo como rotten tomatoes le dio un 72% de comentarios positivos. Si alguien piensa que ya a esta altura podemos seguir esperando sólo una trama boba y 99% de acción con uso de pantalla verde, le diría que vaya corriendo con su balde de pochoclo a verla. Si espera algo más… saldrá defraudado. Parece que a los creadores de estas películas les cuesta encontrar la combinación justa: mucha y buena acción, con una muy buena historia, un buen manejo de los personajes y buena dirección de actores. La falta de mucha acción, buen ritmo, trama oscura y enemigos interesantes les costaron mucho a Sam Raimi (el director de la anterior versión de la saga de Spiderman) y a Byan Singer con su Súperman returns. Por otra parte, hoy día ya no se puede tampoco subestimar este género, ni tratarlo de forma estúpida. Algo de eso pasó en Green Lantern y Thor 2, y en este film la cosa sigue el mismo camino. La trama es floja y poca interesante. Las resoluciones de las situaciones son básicas. No hay mucha profundidad sobre los personajes, y la introducción y desarrollo de los mismos es infantil. Andrew Garfield compone con soltura a un Peter Parker que parece de una comedia estudiantil norteamericana floja, sin mucha profundidad y tiene muy poca letra. Algo desastroso es lo de Jamie Foxx. Un ejemplo de buen actor desaprovechado totalmente, su Electro es una parodia ridícula que recuerda a aquellas aberraciones que hizo Joel Schumacher con las basuras de Batman forever y Batman y Robin. Y lo mismo puede decirse de la brevísima aparición de Paul Giamatti (debe estar 1 minuto en pantalla), con otro personaje payasesco. Después… el film sigue a grandes pasos las reglas básicas de las segundas partes: más acción, algún héroe importante muere o parece morir, y en parte parece que los enemigos ganan la partida. En definitiva, un film que puede ser muy apreciado por quien busque sólo un poco de acción llamativa, poder comer pochoclo, charlar con sus amigos y hasta dormirse un poco, sin perderse nada. Para coronar, al final de los créditos iniciales pasan una especie de tráiler de la próxima película de X-Men, pero la verdad es que no se entiende absolutamente nada.

Opinión: MALA






martes, 4 de marzo de 2014

Algunas hermosas películas del 2013. Y algunas otras

Las mejores

Gravity


La obra de Cuarón nos recuerda una de las razones por las que amamos ir al cine. Nos transporta a un contexto diferente, y nos hace vivir una aventura extraordinaria. No sólo eso, en ese lugar distante y lejano, nos hace sentir una historia tan básica como atrapante. Es, además, ejemplo del verdadero buen uso del 3D: bien realizado y útil en todo sentido, como lo supieron ser pocas películas que lo usaron (por ej. “La cueva de los sueños olvidados”, de Herzog). Imperdible, y para disfrutar sobre todo en el cine, y en 3D.

La vida secreta de Walter Mitty


Hermosa película de Ben Stiller. Una historia interesante, un ritmo adecuado, y una producción perfecta. Cada imagen, cada paisaje de fondo, es una digna portada de una revista de viajes. Tiene, además, secuencias increíbles como la subida al helicóptero con el piloto borracho, o la bajada en skate a toda velocidad. Verla produce ganas de viajar y cumplir sueños relegados. Maravillosa.

Nebraska


Muy linda película de Alexander Payne. Muy sensible, contando el viaje de un padre y un hijo a buscar un supuesto premio millonario; y un viaje a la vez a su pasado y a recorrer sus vínculos. Muy bien contada, con muy buenos diálogos y pintorescos personajes, presentados en actuaciones impecables. Bruce Dern como el protagonista de esta historia, Will Forte (como el hijo menor) y June Squibb (como la esposa) están excelentes. Además, acompañan el film una música y una fotografía impecables. Una joya.

Rush


La historia de la relación entre Nikky Lauda y James Hunt, contada impecablemente, con ritmo y la sensibilidad justa, siguiendo sus orígenes, sus enfrentamientos en la pista y fuera de ella; y sus formas diferentes de ver la profesión y la vida. Se destaca Daniel Brühl. Excelente film de Ron Howard.

La vida de Adele


Es la adaptación de la novela “El azul es un color cálido”, de Julie Maroh, una hermosa historia de amor entre dos mujeres jóvenes en Francia. Un film sensible, y con escenas de alto erotismo. Las actuaciones de Adele Exarchopoulos (Adele) y Léa Seydoux (Emma) son de lo mejor visto en pantalla en el año, lejos.

Unas muy buenas:

La cacería


Gran trabajo del director Thomas Vinterberg. Mads Mikkelsen interpreta a Lucas, un ayudante en una guardería de niños en un pueblo de Dinamarca. Luego de un divorcio difícil, está a punto de reconstruir su relación con su hijo adolescente. De pronto, se dispersa un comentario, un rumor terrible. Y toda su vida se vuelve un verdadero infierno. Una película fuerte, inquietante, que mantiene al espectador en vilo del principio al fin.

La gran Belleza: 


En el film de Paolo Sorrentino conocemos a un escritor de Roma que acaba de cumplir 65 años y que fue autor de un libro muy famoso hace tiempo. Miembro de una élite cultural romana algo venida a menos, sueña con volver a escribir. La película tiene una estética llena de luz y vida, que es como una brisa fresca en el cine actual. Es también un hermoso paseo por Roma, de una manera única.  

Dallas Buyers Club


Una historia fuerte, densa: la de aquellos enfermos de sida en los primeros tiempos en que se descubría la enfermedad en un lugar homofóbico como Dallas, y por su cuenta deciden probar otras medicinas alternativas a las que ofrecía la medicina tradicional, ligada a las cadenas farmacéuticas. Muy buen trabajo de Mathew McConauhey encarnando a Ron Woodroof, el protagonista que crea este club que contrabandea las medicinas antivirales y, sobre todo, una increíble actuación de Jared Leto, como el travesti que lo acompaña (merece todos los premios posibles).

Philomena


Stephen Frears presenta la historia real de una madre que quiere encontrar a su hijo, de quien la separaron siendo muy joven. Cuenta la espantosa realidad de las mujeres en Irlanda que al quedar embarazadas jóvenes, eran encerradas en conventos, esclavizadas por años y sus hijos vendidos en el extranjero. Con esa trama de fondo, seguimos la historia a través de dos personajes muy distintos: la madre, Philomena, un ama de casa católica de costumbres sencillas; y un periodista mordaz, cínico y ateo que la ayudará para poder describir la historia en un libro. Excelente la actuación de Judi Dench.

Otras, buenas

Agosto: un encuentro familiar donde se reabren viejas heridas. Una hija y parientes que se quedaron cerca de una madre bastante especial, y otras hijas que se mudaron lejos, vuelven a encontrarse, y todas las cuentas pendientes y secretos salen a la luz. Todas las actuaciones son excelentes, y eso se destaca por encima de la historia y todo el film en sí. Especialmente se luce Julia Roberts como la hija mayor. Lo de Streep es bueno, pero acaso el mayor problema es que está demasiado tiempo en pantalla, y eso desgaste un poco su trabajo. Algunos piensan que se nota demasiado que actúa. 
12 años de esclavitud: Buen film, que narra la historia de un hombre negro en 1841, libre y culto, violinista en eventos, y con una hermosa familia; el cual es engañado y tomado como esclavo en plantaciones de algodón. La película cuenta básicamente sus sufrimientos y los de sus compañeros de encierro en ese lapso. Se destaca una excelente actuación de Lupita Nyong'o.
Blue Jasmine: lindo film de Woody Allen, en el que se destaca por sobre todo la excelente actuación de Cate Blanchet, encarnando a una mujer adinerada venida a menos por el ocaso económico y un escándalo por corrupción de su ex pareja.

Y las sobrevaloradas:

El lobo de Wall Street: Martin Scorsese vuelve a contar básicamente la misma historia de “Casino”, pero en otro ámbito, Wall Street, y con menos asesinatos y sadismo. Por momentos se hace extremadamente larga, y no sorprende mucho. Muy sobrevalorada, por la trayectoria (incuestionada) de su director.
Escándalo Americano: La historia de dos estafadores, obligados por el FBI a participar de una trampa para encerrar a corruptos en el gobierno. El film tiene buenos momentos, sensibles y bien creados, pero en general no deja de ser una película correcta y no mucho más. Christian Bale está muy bien protagonizando, así como Amy Adams (bellísima) y Jennifer Lawrence. La actuación de Bradley Cooper está muy sobrevaluada, sobreactúa y no es gran cosa.
ELLA: cuenta la historia de un hombre, en un futuro no muy lejano, que se enamora de un programa de computación. Esta idea no es muy original, ya que vemos a diario historias así en tv, tales como las que muestra la serie “Black mirror” (de hecho, hay un capítulo con una trama extremadamente similar). Solo se destaca la voz sensual de Scarlett Johansson y la buena actuación de Joaquin Phoenix.
Operación monumento: Una pena. El film parte de una buena propuesta, contar la historia de los especialistas que intentaron salvar el patrimonio artístico de la humanidad, en peligro durante la Segunda Guerra Mundial. Pero aunque cuenta con un reparto excelente, la película de George Clooney carece de todo ritmo, aburre, y sus diálogos no son gran cosa.